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miércoles, 14 de julio de 2010

Holly days


Dejo el horno precalentándose dos semanas.
Y como no sé qué hacer con el pollo lo meto en la maleta,
junto al biquini de rayas.
Nos vemos a la vuelta, con energías renovadas.
Besos a todos.



viernes, 9 de julio de 2010

¿Cantan las chicharras?


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Llamada al laboratorio de bioquímica de urgencias:

- ¿Sí?
- Escucha Capitán Hemólisis: utilizáis la misma excusa todo el tiempo. No digas que el perro se ha comido los deberes y manda el puto nivel de potasio de una vez. Gracias.

E.R. season 15

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Es cierto, hay cosas que son imposibles de narrar// Por ejemplo, nunca escribo sobre sexo, quiero decir que nunca describo una escena de sexo con la pretensión de hacer sentir al lector lo más íntimo de esa escena de sexo // Y no por criterios morales ni estéticos, sino porque lo considero absurdo. Porque con el sexo ocurre lo mismo que con los sueños, son irrepresentables. Nunca quedan bien llevados al papel; siempre parecen falsos o ridículos, o cutres, o triviales, o risibles, o infantiles // Se mire como se mire, es imposible narrarlos por la sencilla razón de que ambos, sexo y sueños, son los actos más limítrofes de la expresión humana. Lugares donde ya no estamos en nosotros // Pueden describirse, sí, pero no es posible recrearlos.

Agustín Fernández Mallo, Nocilla Lab.

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[Respecto al título: ]

Ya mezclé en el pasado temeridad e ignorancia. Dije que las arañas picaban en lugar de morder, que las gallinas comían mierda y no entre ella, negué incluso la existencia del habeas corpus.
No sé si las cigarras crascitan como los cuervos o himplan como las panteras. No sé cómo se llama el ruidito que hacen ni cómo logran emitirlo. Y, lo que es peor: no sé diferenciarlo del riego por aspersión.

Mrs. Nancy Botwin, Sin silla de montar y sin biquini.

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miércoles, 30 de junio de 2010

Desde el sánscrito hasta mí




Camelar.

(Del caló camelar, querer, enamorar, y este del sánscr. kama, kāmara, deseo, amor).


1. tr. coloq. galantear (‖ requebrar).

2. tr. coloq. Seducir, engañar adulando.

3. tr. coloq. Amar, querer, desear.

4. tr. Méx. Ver, mirar, acechar.

Diccionario de la Real Academia Española, avance de la vigésima tercera edición.

viernes, 14 de mayo de 2010

No tan desconocidos...



Loving strangers, Russian red

I’ve got a hole in my pocket
where all the money has gone
and I’ve got a whole lot of work
to do with your heart
cause it’s so busy, mine’s not

Loving strangers, loving strangers,
loving strangers, oh…

It’s just the start of the winter
and I’m all alone
and I’ve got my eye right on you
give me a coin and I'll take you to the moon
give me a beer and I’ll kiss you so foolishly,
like you do when you lie, when you’re not in my thoughts,
like you do when you lie and I know it’s not my imagination

Loving strangers, loving strangers,
loving strangers, oh…



No puedo dejar de oír esta canción. Es preciosa. La música, la voz, la letra y ese final...


jueves, 6 de mayo de 2010

Acróstico particular: enfeRMerA



Escala Douglas del Estado de la Mar.

- Olas de 0 metros: mar lisa o llana. Sin olas.
- Olas de 0 a 0,1: mar rizada. Se forman pequeñas olas que no llegan a romper.
- Olas 0,1 a 0,5 metros: marejadilla. Empieza a pronunciarse el oleaje que apenas rompe.
- Olas de 0,5 a 1,25 metros: marejada.
- Olas de 1,25 a 2,5 metros: fuerte marejada.
- Olas de 2,5 a 4 metros: mar gruesa. Olas grandes.
- Olas de 4 a 6 metros: mar muy gruesa.
- Olas de 6 a 9 metros: mar arbolada. La espuma blanca de las rompientes de las crestas se aglomera en grandes bancos y se arrastra en la dirección del viento en forma espesa.
- Olas de 9 a 14 metros: mar montañosa. Olas excepcionalmente grandes, sin dirección determinada.
- Olas de más de 14 metros: mar enorme. El aire se llena de espuma. Mar blanca.

Una escala, esta de Douglas, mucho más evocadora que las de Killip y Kimball, Hunt y Hess, Glasgow, Norton o Richmond. Menos rutinaria, más poética.
Que nos permite decidir si lanzarnos al agua a la buena de Dios y/o guardar la ropa. Según queramos o no arriesgar; asumir o no las posibles consecuencias.
Brazada tras brazada, nadando en la placidez.
O doblez tras doblez, llenando la maleta.
Entre lo llano y lo enorme.