sábado, 31 de julio de 2010

Confirmaciones sin reservas



Unplugged.

Encontré un lindo gatito al que di en llamar Micifú: flaquito, descolorido, callejero. Sus ojos verdes escondían a un auténtico guerrero.

Encerré 77 gotas de agua salada en una botella de espuma. Entrelazé abrazos y olvidos; añadí al conjuro el aroma de la pérfida enana marrón; recordé, del latín re-cordis; volví a pasar por el corazón. Mineralizando el dolor hasta fosilizarlo.

Escribí para él una canción, El crimen perfecto. Imaginé que la cantaba para mí, haciéndome un hueco entre su cuerpo y su guitarra.

Nada más llegar, salí a comprar comida para ciervos.

Plugged again.
Besos.

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