lunes, 12 de abril de 2010

Libre en el aire, por el aire libre



Mr. Vegas, fuente inagotable de inspiración y guarida perfecta para mi descanso , canta en
Días extraños (de mi propia cosecha el entrecomillado):

Hay días en que valdría más
no salir de la cama.
En sólo un minuto vi mi vida cambiar.
Si sólo era un juego, pregunté
¿dónde está la gracia?

Y todo el camino
aquella extraña canción...
Parabanbanban.
“Para bang bang bang...”

Pues bien, hoy fue un día cojonudo . Hueco de tristeza. Repleto de alegría.
Un día extraño en que me crucé con personas que sonrieron para mí, conmigo.
Un día anómalo en que la vida cambió en un minuto para bien.
Un día singular en que se desvanecieron angustias que me sisaban dulces y reparadores sueños.
Un día mágico en que los castillos más variopintos me hicieron sentir princesa.
Un día anormal por intenso.

Un día verde para esa escuálida Holly que trepa por la escalera en albornoz y se cuela en el piso de un escritor desconocido para decirle sin pensar... ¿Le importa si me acuesto un ratito con usted? Somos amigos, eso es todo. Porque somos amigos, ¿no?



2 comentarios:

  1. carita de LIMON fresco,hemos vuelto a sonreir.Recuerda que el maquillaje no borre tu risa.Una simple frase y todo cambia.Cuidadin con las palabras.Soy dueña de mis silencios y esclava de mis palabras.El poder de la palabra.

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  2. ¿No te parece delicioso el picnic (con cestita y todo) de Gary Cooper y Audrey Hepburn?
    En este caso, las palabras blancas se apoderan del vacío negro sin romper el silencio. Tal vez con un peligro sordo...

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