lunes, 31 de mayo de 2010

Rasca & Pica Productions, S.L.


Aquí, guapitos de cara, cada uno tiene su papel. Y da igual que uno arda en deseos de convertirse en Pantera Rosa, si en realidad tocó en suerte ser el Inspector Closeau. Siempre tras la pista falsa...

Así me siento yo, aún perdida en una isla ya hundida: debo ser la única persona en el mundo que no vió el final de Lost. Eso sí, ahora que estoy en el capítulo nueve de la sexta temporada -y última- me dan ganas de dejarlo. ¿Razones? De sobra...

- El bien y el mal balanceándose en platillos justicieros aburre. Ya lo decía Mr. Vegas... y no me habléis de eternidad. No me habléis de cielos ni de infiernos más.

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Mucho triquitriqui (con monstruo del humito negro incluido) y poco tracatraca (esta masturbación de interrogantes no garantiza llegar al clímax, ni de lejos).

Lo que sí me ha quedado claro es que el mundo femenino se divide en dos; las adictas a Sawyer (todas) y yo. Será que la cabra tira al monte: me quedo con el mediquito.

2 comentarios:

  1. Seamos justos querida amiga, muchas míticas sagas se han apoyado en ese argumento tan trillado: La guerra de las Galaxias o Matrix me vienen a bote pronto y algo tenían...
    En cuanto al mundo femenino lo divido en otros dos grupos: las entregadas a uno de lo dos (todas) y la que con poca cosa se lo monta con ambos (Kate)
    Te debo un mojito... incluso sin saludo vampiresco! ;-)

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  2. No sé si te lo he enviado asi que otra vez.Tratándose de LOST,pues eso una PERDIDA.Yo cataría a casi todos.No te pierdas de vista a Said.Eso sí, en le vida real porque en la vida paralela, sí yo te contara.......

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