sábado, 9 de octubre de 2010

Sobran las palabras



Permítanme que hoy escriba para mi. Para calmarme.

Releo algo que tengo colgado en la pared de la izquierda de esta habitación: "¿Me lleva el corazón por esta ruta? Si lo hace, entonces el camino es bueno. Si no es así, es inútil".

Hace apenas una hora me llamó una amiga. Quería saber cuál es mi promesa. En realidad, ella la conoce perfectamente. Sólo necesitaba que se lo confirmara. Lleva años soportándome cuando me pongo pesada con el tema, cuando desespero. Lleva años aportándole a mi vida la dosis de realismo que me falta. Dándome su apoyo incondicional cada vez que el equilibrio amenaza con romperse. Sabe que necesito dar ese paso, lo difícil que es para mí, lo que conlleva. Sabe que esto, así, no es lo que siempre soñé. Y sabe también que no puedo seguir esperando ahora que llegó el momento. Hoy le dije: puedo. Y ella respondió: puedes.


Sé que no estaré sola.
Gracias.

2 comentarios:

  1. El camino con corazón es el que elige el guerrero, aun con la conciencia clara de que, al igual que los demás, le lleva a ningún sitio. No, no estarás sola. Besos.

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  2. Querido caminante,

    Ya sabes cuál es mi camino. No emprenderé este viaje inmediatamente. Pero lo tengo planeado para el próximo año; cuando mi "pasaporte" esté en regla.

    Contaba contigo, gracias.
    Besos.

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